"La Conciliación" fue una constructora que se atrevió a edificar donde antes las palmeras conservaban el recuerdo de Teucro y otros paseando por Cartagena. Habiéndose levantado los muros de la Rambla de Benipila y formado, progresivamente, el barrio de la Concepción al pie del monte Atalaya, quedaba un pequeño reducto donde la gente paseaba. Era el palmeral del tío ... no recuerdo ahora si Luis, Juan, Julián, Pepe o Perico. Pero sí recuerdo que era la zona del huerto de los palmeros y del Hilador de Bramante. El último reducto de palmeras y detrás estaba el vivero que acababan de traer del barrio de Santa Lucía.
No conozco, realmente, los límites de la Conciliación. Al estar unido a la Concepción, no se le ponen pero sí los resaltábamos nosotros:
- de una parte, la Rambla de Benipila y su muro. El Vivero lo hacíamos formar parte del barrio. La ramblilla también la teníamos integrada.
- de otra parte la calle mayor o la calle de Pío XII. Pero resulta que esta calle separaría el Asilo de Ancianos del barrio y lo considerábamos como nuestro. Así que tomamos la carretera de la Algameca y una callejuela que pasa por detrás del Asilo.
- de una tercera la calle Peroniño que separa la Concepción de la Conciliación.
- y de una cuarta la carretera de Tentegorra.
Así que el barrio de la Conciliación el cual, realmente, estaba ocupando el lugar donde se encuentra el vivero, la ramblilla y la zona entre Peroniño y el Muro nosotros lo alargábamos añadiéndole "La guapa", por ejemplo. Eran unas casas rojas que se encontraban en la parte más noroeste del barrio. Como las calles tienen nombres de flores y en esa zona también continuaban dándole esa denominación la acaparamos.
Y es que sigue sabiendo a gloria bajar por la calle del Clavel y ser recibido por los jazmineros de doña Paquita o por varios rosales de la zona. Llegar al eje central la calle Dalia y dirigirse o hacia la calle Muro o a las calles Rosa y Azucena..
Pero es que, tras la ramblilla se encontraban la calle Tulipanes, Lotos, Amarilis, Nardos, Madreselva y el alargamiento de la calle de la Rosa. Y, seguramente, el ingeniero prefirió continuar hacia la concepción con otras calles pero ya no parecían formar parte de nuestro pequeño barrio. Lo cual no impidió el afortunado contacto con las personas que vivían en la parte superior, por supuesto ni el hecho de que la Virgen bajara por nuestras calles a dar su paseo el día ocho de diciembre.
Orquídeas, Gardenias, Lirios, Higuera, son calles que llegan hasta la subida de la mina. Pero ya eran poco conocidas para nosotros aunque mantenían las formas de la arquitectura imperante: casas bajas, chalets, como mucho de una o dos alturas - o cuatro como nuestro edificio, adosadas, y el ambiente era igual, tranquilo y sosegado.
Era un barrio que parecía un gran patio de recreo. Las personas que residíamos allí teníamos una educación y recuerdo siempre la seriedad a la hora de reprendernos si usábamos alguna palabra mal dicha o un gesto mal utilizado. Teníamos también un coto a la hora de ir a casa y no éramos "niños de calle" aunque pudiera parecerlo al narrar estos recuerdos.
Acabo de leer en el Foro de Cartagena que el puente estaba construido a la altura de la Comisaría de policía. Hablaremos de ello más adelante.
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